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Reserva de la Tierra

Nueva Imagen Don Paulo Bodeguero | Reserva de la Tierra

UNA NUEVA IMAGEN PARA DON PAULO BODEGUERO

Estrenamos una nueva imagen para Don Paulo Bodeguero, un paso más en la evolución de un vino que, después de más de 45 años de historia, sigue elaborándose de forma artesanal.

Don Paulo Bodeguero nació como un vino cosechero, es decir del año, joven y agradable que conservaba sus características primarias de frescor y sabor afrutado. Se lanzó al mercado en 1972 siendo un auténtico éxito comercial y enseguida se convirtió en un pilar fundamental de las ventas de la empresa en España.

La nueva etiqueta de Don Paulo Bodeguero se ha creado con líneas muy limpias, manteniendo los colores y su firma original. El logotipo de la marca es su seña de identidad y elemento principal del producto. Ésta refleja los valores en los que se basa la marca, la tradición y la artesanía.

La nueva imagen de Don Paulo Bodeguero pretende actuar como un nexo entre su historia y su forma de elaboración.

Don Paulo Bodeguero: Mi Historia

Me presento, mi nombre es Paulo. Mi vida está vinculada a la viña desde que tengo uso de razón.  Así que mi relación con ella es muy estrecha, íntima, forma parte de mi vida. Cada estación, cada etapa, cada paso en la elaboración del vino me enamora más de él.

Es invierno, las vides están en reposo y lloran. Aunque puedan parecer tristes, para mí es un momento muy especial de conexión con ellas. Acumulan fuerzas en su interior para lo que ha de venir.

En primavera empiezan a salir los pequeños y tiernos brotes, que enseguida transforman los viñedos en un mar de hojas verdes. ¡Es un placer para la vista!

En verano me gusta mucho ir descubriendo las pequeñas uvas y verlas crecer. Aunque al mismo tiempo, estoy atento al tiempo, a las lluvias, a la temperatura, al viento… El cuidado es constante.

¡Por fin llegamos al final de verano, el momento de vendimiar! Aquí todas las manos son necesarias ya que se debe vendimiar los días en que la uva está en su pleno esplendor, ni antes ni después.

Tras una cuidadosa selección de uva, la llevamos a bodega. A partir de aquí el enólogo se hace cargo ¡aunque lo sigo de cerca! Este momento es muy importante y delicado. Por eso las “discusiones” entre el enólogo y yo pueden ser épicas, pero al final siempre llegamos a un acuerdo.

Finalmente, y después de mucho trabajo y esfuerzo, tenemos en nuestras manos ese maravilloso líquido ¡el vino!

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